-Mamá. Es el cumpleaños de Lolo.
-Ah... entonces hay que hacerle un regalo.
-Sí, pero no podemos dárselo porque Lolo no tiene casa.
-Ah... ¿no tiene casa?
-No, porque Lolo no existe.
(Y yo que quería entrar en el juego)
-Ajá
-No porque no existe, no es de verdad.
-Ah...
Y para rematar:
-Y yo tampoco existo.
(...)
No hay comentarios:
Publicar un comentario