La configuración del tiempo en la cabeza de Helena es un enrriedo. Lo mismo le sucede con el ser y estar.
Ella dice:
-Cuando sea bebé...
-Ya no podés ser bebé, Helena. Ahora sos una nena.
-Bueno... a la tarde. Cuando sea bebé voy a ser un bebé, a la tarde. (...)
Y otro día:
-Cuando sea un chico...
-Helena: vos sos una nena, cuando seas grande vas a ser como mamá.
-¿Voy a ser una mamá?
-Sí.
-Ah. Sí. Cuando sea rande voy a ser una mamá Helena.
Y otro:
El abuelo le pregunta: ¿Qué? ¿Vos le comés la comida al perro?
Helena: Nooo. Yo no como la comida del perro. Cuando sea perro...¡Ah, no! ¡Perro, no! ¡Qué gracioso!
No hay comentarios:
Publicar un comentario